NOMs de Etiquetado e Información Comercial: Cumple e importa sin retenciones

NOMs de Etiquetado e Información Comercial: Cumple e importa sin retenciones

Cuando tomas una botella de agua, una camiseta, un frasco de mayonesa o incluso un juguete para tu hijo, probablemente no piensas en todo lo que hay detrás de la etiqueta. Esa información que aparece de forma obligatoria no está ahí por causalidad, sino porque en México existe un marco regulatorio que dicta cómo deben presentarse los productos antes de ser puestos en manos de los consumidores. Son las Normas Oficiales Mexicanas (NOMs) de información comercial y etiquetado, un conjunto de disposiciones que han transformado la forma en la que compramos, consumimos e incluso competimos en el mercado global.

Durante años, en México se vendieron productos sin información clara, incompleta o en idiomas distintos al español. Esto no solo generaba confusión para los consumidores, sino que además abría la puerta a prácticas desleales y riesgos para la salud. Hoy, sin embargo, vivimos en un escenario muy distinto: los alimentos traen advertencias visibles sobre exceso de azúcares, las prendas de vestir nos dicen cómo cuidarlas, los electrónicos incluyen garantías obligatorias y hasta una simple lata de atún debe declarar su peso drenado. todo esto responde a la evolución de las NOMs y a la importancia de contar con reglas claras en materia de información comercial.

En México existe un marco regulatorio que dicta cómo deben presentarse los productos antes de ser puestos en manos de los consumidores. Son las Normas Oficiales Mexicanas (NOMs) de información comercial y etiquetado

¿Qué son las NOMs de información comercial y etiquetado?

Las NOMs de información comercial son regulaciones técnicas de cumplimiento obligatorio que establecen la información mínima que un producto debe mostrar a través de su etiqueta, empaque o instructivo. Dicho de forma simple, son las reglas que aseguran que un consumidor en México sepa con exactitud qué está comprando, de dónde viene, quién lo produce, qué contiene y cómo debe usarse o conservarse.

Es importante diferenciar estas NOMs de otras normas que también existen en el país. Mientras unas buscan garantizar la seguridad eléctrica de un aparato o la calidad sanitaria de un alimento, las de información comercial se enfocan en algo más cercano: la manera en que la información llega al consumidor. En ellas no se determina si un producto es bueno o malo en sí mismo, sino que se obliga a que se comunique de manera clara, veraz y en español todo lo necesario para que el consumidor pueda tomar una decisión informada.

Por ejemplo, un televisor puede cumplir con todas las pruebas eléctricas de seguridad que establece otra NOM, pero para poder venderse, debe incluir en su empaque y manual de usuario información en español sobre cómo instalarlo, qué garantía tiene y cuáles son sus características técnicas.

Una prenda de vestir debe mostrar en su etiqueta de qué fibras está hecha, cuál es su talla y cómo debe lavarse para conservarse en buen estado. Una bebida alcohólica debe indicar el porcentaje de alcohol que contiene y mostrar advertencias sanitarias.

¿Qué son las NOMs de información comercial y etiquetado?

Todos estos son requisitos de las NOMs de información comercial, y su relevancia va mucho más allá de un simple formalismo: son la base de la transparencia en el mercado.

¿Por qué existen las NOMs de etiquetado y cuál es su importancia?

La existencia de estas normas responde a la necesidad de equilibrar tres dimensiones fundamentales: la protección al consumidor, la competitividad de las empresas y la seguridad jurídica del país en materia comercial.

Para el consumidor, las NOMs significan la posibilidad de acceder a información clara y suficiente. En un mercado sin reglas, cualquiera podría vender un producto sin explicar de qué está hecho, cuáles son sus riesgos o cómo debe usarse. Esa ausencia de transparencia podría derivar en fraudes, riesgos para la salud e incluso accidentes. La simple existencia de un instructivo en español en un electrodoméstico o de una fecha de caducidad en un alimento puede marcar la diferencia entre un uso seguro y un daño al consumidor.

Para las empresas, lejos de ser un obstáculo, las NOMs son una oportunidad para fortalecer su credibilidad. Al cumplir con estas normas, los fabricantes y distribuidores aseguran que su producto está alineado con estándares internacionales y que puede competir en igualdad de condiciones frente a otros. Además, evitan riesgos legales y económicos, ya que el incumplimiento puede derivar en retenciones en aduanas, multas e incluso la imposibilidad de comercializar el producto en el país.

A nivel país, las NOMs permiten mantener un mercado ordenado y justo. Las autoridades tienen la certeza de que lo que circula en México cumple con estándares mínimos de información y transparencia. Esto no solo protege la salud pública y los derechos del consumidor, sino que también fomenta un comercio exterior más seguro y confiable. No es casualidad que muchas de estas normas estén alineadas con tratados internacionales, lo que facilita que los productos mexicanos se exporten con mayor facilidad y que los extranjeros que entren al país lo hagan bajo un marco común de calidad y confianza.

La existencia de estas normas responde a la necesidad de equilibrar tres dimensiones fundamentales: la protección al consumidor, la competitividad de las empresas y la seguridad jurídica del país en materia comercial.

El impacto en México desde que existen estas NOMs

El efecto de estas normas en México ha sido profundo y evidente. Basta con mirar cómo ha cambiado el panorama en los últimos veinte años. Antes, era común encontrar en supermercados productos importados con etiquetas únicamente en inglés, sin fecha de caducidad visible, sin lista de ingredientes y con información incompleta sobre el fabricante. El consumidor estaba prácticamente a ciegas y muchas veces debías confiar únicamente en la reputación de la marca.

Con la llegada y consolidación de las NOMs de información comercial, esa realidad cambió. Hoy, los alimentos preenvasados llevan etiquetado frontal que advierte sobre excesos de nutrientes críticos, algo que ha impactado directamente en la manera en que los mexicanos deciden qué consumir. Los textiles deben mostrar su composición, lo que ayuda a distinguir entre algodón, poliéster u otras fibras y así tomar decisiones de compra más conscientes. Los electrónicos deben incluir garantías mínimas, lo que otorga seguridad a quienes invierten en productos costosos.

El impacto en México desde que existen estas NOMs

El impacto no se queda en el ámbito del consumidor. También ha transformado a la industria y al comercio exterior. Muchas empresas que antes incumplían con las normas tuvieron que adaptarse o salir del mercado, lo que fortaleció a quienes sí decidieron competir con transparencia.

En aduanas, las NOMs han permitido tener un control mucho más claro sobre lo que entra al país, facilitando la detección de mercancías irregular y reduciendo riesgos.

México incluso ha logrado posicionarse como pionero en ciertos ámbitos, como el del etiquetado frontal de alimentos, que ha sido replicado en países como Chile, Perú y Uruguay. Lo que empezó como una medida local se convirtió en referencia internacional.

Conoce las NOMs clave de etiquetado e información comercial

Aunque existen miles de NOMs en distintas áreas, hay un grupo reducido que se enfoca directamente en la información comercial y el etiquetado. Son catorce en total reconocidas por el SNICE y abarcan desde textiles y juguetes hasta bebidas alcohólicas y productos de aseo doméstico.

La NOM-050-SCFI-2004 puede considerarse la «norma madre», ya que establece requisitos generales de etiquetado aplicables a prácticamente cualquier producto, siempre que no exista una norma más específica. Gracias a ella, sabemos que cualquier producto debe indicar al menos su nombre genérico, la cantidad contenida, el país de origen y los datos del fabricante o importador.

La NOM-051-SCFI/SSA1-2010 es quizás la más conocida por los consumidores, pues regula los alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados. Esta norma introdujo los sellos negros de advertencia, que hoy forman parte del paisaje cotidiano en supermercados y tiendas de convivencia.

En el caso de los textiles, la NOM-004-SE-2021 establece que las prendas de vestir y ropa de casa deben informar su composición, talla, país de origen y cuidados de conservación. Algo tan cotidiano como una etiqueta que indica «100% algodón» o «lavar en ciclo delicado» se debe a esta norma.

Para los juguetes, la NOM-015-SCFI-2007 exige información como la edad recomendada y advertencias precautorias, lo que asegura que un producto destinado a niños tenga un uso seguro.

En el sector electrónico, la NOM-024-SCFI-2013 regula la información que debe incluirse en empaques, instructivos y garantías de productos eléctricos y electrodomésticos, garantizando que cualquier consumidor pueda comprender como usarlos y qué cobertura tiene en caso de fallas.

La NOM-142-SSA1/SCFI-2014 aplica a bebidas alcohólicas. Obliga a declarar el porcentaje de alcohol, el país de origen y las advertencias sanitaria, lo que evita fraudes y protege al consumidor frente a riesgos en el consumo excesivo.

En el mismo sentido, la NOM-141-SSA1/SCFI-2012 regula a los cosméticos preenvasados. Es la que obliga a que un shampoo, una crema facial o un maquillaje indique quién los fabrica, qué ingredientes contiene y qué advertencias debe mostrar para su uso adecuado. Esta norma es clave porque abarca un sector donde la información incompleta o engañosa podría provocar daños a la salud de la piel o el cabello.

Conoce las NOMs clave de etiquetado e información comercial

NOM-050-SCFI-2004
NOM-051-SCFI/SSA1-2010
NOM-004-SE-2021
NOM-015-SCFI-2007
NOM-024-SCFI-2013
NOM-142-SSA1/SCFI-2014
NOM-141-SSA1/SCFI-2012
NOM-189-SSA1/SCFI-2018
NOM-235-SE-2020
NOM-139-SCFI-2012
NOM-055-SCFI-1994
NOM-003-SSA1-2006
NOM-187-SSA1/SCFI-2002
NOM-173-SE-2021

La NOM-189-SSA1/SCFI-2018 regula los productos de aseo doméstico, como limpiadores, desinfectantes o detergentes. Estos artículos deben indicar advertencias de uso, componentes químicos, riesgos de toxicidad y datos del responsable del producto. Una botella de cloro, por ejemplo, debe advertir sobre la necesidad de mantenerse fuera del alcance de los niños y mostrar claramente sus riesgos de contacto o inhalación.

La NOM-235-SE-2020 regula el atún y la bonita preenvasados. Aquí no se trata solo de un tema de denominación, sino de transparencia en el etiquetado: la norma obliga a indicar el tipo de especie, el peso drenado y el país de origen. De esa forma, el consumidor no es engañoso al pensar que compra 100% atún cuando en realidad está mezclado con otros ingredientes.

En cuanto a productos específicos, la NOM-139-SCFI-2012 regula el extracto natural de vainilla, sus derivados y sustitutos. Esto es relevante porque México es uno de los principales productores de vainilla, y la norma busca proteger tanto al consumidor como a la industria frente a fraudes con esencias artificiales o mezclas engañosas.

La NOM-055-SCFI-1994 está enfocada en materiales retardantes o inhibidores de fuego. Obliga a que se especifiquen los componentes y advertencias en productos como espumas, recubrimientos o textiles con propiedades ignífugas. Esto no solo protege al consumidor, sino que es vital para industrias que requieren cumplir con estándares de seguridad, como la construcción o la automotriz.

Por último, pero no menos importante, la NOM-003-SSA1-2006 que regula pinturas, tintas, barnices, lacas y esmaltes. En este caso, la norma se enfoca en que sus etiquetas adviertan sobre riesgos de toxicidad, inflamabilidad y el tipo de solventes empleados. El objetivo es doble: proteger al consumidor y garantizar condiciones más seguras en el transporte y almacenamiento de este tipo de productos.

La NOM-187-SSA1/SCFI-2002 regula la masa, tortillas y tostadas preparadas. Exige que se indiquen datos como el nombre del producto, fecha de caducidad, lote, país de origen e ingredientes. Aunque parece un producto simple y cotidiano, su etiquetado es fundamental porque está ligado directamente a la dieta básica de millones de mexicanos y su consumo diario.

Este listado nos muestra que prácticamente todo lo que consumimos en nuestro día a día está cubierto de una u otra forma.

Cumplimiento normativo en comercio exterior: cómo se aplican en aduanas

Uno de los puntos más sensibles es cómo se cumplen estas NOMs en el comercio exterior, especialmente en importación. Cada producto que entra a México se clasifica bajo una fracción arancelaria, y esa clasificación está ligada directamente a las NOMs que debe cumplir.

Cumplir con la NOM no siempre significa que el producto deba llegar desde origen ya etiquetado. Existen tres vías principales para hacerlo. La primera es el etiquetado de origen, donde el producto ya ingresa al país cumpliendo con la norma específica. La segunda es el etiquetado en un Almacén General de Depósito (AGD), donde se retiene la mercancía para que se etiquete antes de ser liberada al mercado. Y la tercera es el etiquetado en domicilio particular, bajo la supervisión de una Unidad de Inspección Acreditada, que tiene un plazo máximo de 30 días para verificar el cumplimiento.

Cumplimiento normativo en comercio exterior: cómo se aplican en aduanas

El incumplimiento, sin embargo, puede tener consecuencias severas. La mercancía puede ser retenida en aduanas, sujeta a un Procedimiento Administrativo en Materia Aduanera (PAMA), multada e incluso decomisada. Además, la empresa puede perder credibilidad y enfrentar costos adicionales de reetiquetado o destrucción.

Cabe señalar que, en los últimos años, la Secretaría de Economía ha ajustado criterios de aplicación para simplificar procesos. Por ejemplo, se ha establecido que ciertos insumos o materias primas no destinados al consumidor final queden exentos del cumplimiento de NOMs de información comercial, reduciendo así cargas innecesarias para las empresas.

En cualquier caso, lo fundamental es entender que el cumplimiento de las NOMs no es opcional ni negociable en aduanas. Es un requisito indispensable para poder importar y comercializar productos en México de manera legal y segura.

Errores más comunes en el etiquetado

Aunque pueda parecer un detalle menor, los errores en el etiquetado son una de las principales causas de retención de mercancías en aduanas y de sanciones para las empresas. Muchas veces no se trata de una intención de incumplir, sino de desconocimiento o descuido. Uno de los errores más frecuentes es olvidar el país de origen.

Los errores en el etiquetado son una de las principales causas de retención de mercancías en aduanas y de sanciones para las empresas. Muchas veces no se trata de una intención de incumplir, sino de desconocimiento o descuido. Uno de los errores más frecuentes es olvidar el país de origen.

En México, la ley es clara: todo producto debe señalar si fue «Hecho en…», «Fabricado en…» o «Producto originario de…». Sin esa mención, el consumidor no puede saber dónde fue producido, y la autoridad asume incumplimiento inmediato.

Otro error recurrente es la traducción incompleta al español. Hay importadores que colocan etiquetas en inglés o en otro idioma y olvidan que la NOM exige que toda la información comercial sea legible y entendible para el consumidor mexicano. Un instructivo en otro idioma, una lista de ingredientes si traducir o una garantía solo en inglés puede ser motivo suficiente para detener un lote entero de mercancía.

También es común que se omitan datos como el nombre o razón del fabricante o importador, la fecha de caducidad o instrucciones de uso. En el caso de textiles, no colocar la talla o la composición de fibras es un incumplimiento típico, en alimentos, no señalar el lote o el peso drenado; en cosméticos, no advertir sobre ingredientes que puedan causar reacciones.

Un error muy peligroso es copiar etiquetas genéricas sin verificar la Nom específica. Por ejemplo, pensar que la NOM-050 (etiquetado general) es suficiente cuando en realidad se requiere cumplir con la NOM-051 para alimentos o con la NOM-024 para electrónicos. Esto no solo genera sanciones, sino que obliga a reetiquetar con costos adicionales.

La mayoría de los errores no provienen de la complejidad técnica de las NOMs, sino de la falta de cuidado en cumplir con lo básico. Y eso deja una lección clara: en materia de etiquetado, el detalle lo es todo.

Mitos sobre las NOMs

En torno a las Normas Oficiales Mexicanas abundan mitos que generan resistencia entre emprendedores y empresas. Los más comunes son:

  • «Las NOMs son solo un trámite burocrático».
    Nada más lejos de la realidad: estás normas no son caprichos administrativos, sino mecanismos para garantizar transparencia y seguridad. Su propósito no es obstaculizar, sino ordenar y proteger.
Mitos sobre las NOMs
  • «Las NOMs son solo para grandes empresas».
    En realidad, aplican por igual a pequeños emprendedores, importadores independientes y multinacionales. Incluso si un negocio vende un producto artesanal o de pequeña escala, si lo comercializa de manera formal, debe cumplir con las NOMs correspondientes.
  • «Cumplir con una NOM es demasiado caro».
    Si bien puede implicar inversión en asesoría o en etiquetado adecuado, en realidad los costos de incumplir son mucho mayores: multas, retenciones, reetiquetados y hasta pérdidas de mercancía, Lo costoso no es cumplir, sino no hacerlo.
  • «El consumidor no se fija en las etiquetas».
    La evidencia demuestra lo contrario: desde que se implementaron los sellos de advertencia en alimentos, millones de mexicanos han cambiado sus decisiones de compra. Y lo mismo ocurre con productos textiles, electrónicos o cosméticos, donde la información da confianza al cliente.
  • «Las NOMs mexicanas no tienen relevancia internacional».
    La verdad es que muchas de ellas están alineadas con tratados y estándares globales, lo que facilita exportar productos y competir en otros mercados.

¿Qué NOM aplica a qué producto?

La pregunta más común entre importadores, productores y comerciantes es precisamente esta: ¿cómo saber que NOM corresponde a mi producto? La respuesta está en la fracción arancelaria con la que se clasifica la mercancía en aduanas. Esa fracción determina qué normas se aplican, de acuerdo con el Anexo 2.4.1 del SNICE.

Para hacerlo más claro, aquí un panorama de las principales NOMs de información comercial y etiquetado:

Producto/SectorNOM aplicable¿Qué regula?
Textiles, prendas de vestir y ropa de casaNOM-004-SEComposición en fibras, tallas, país de origen, instrucciones de cuidado.
Cueros, pieles y calzadoNOM-020-SCFIMateriales naturales y sintéticos denominaciones y etiquetado.
Electrónicos, eléctricos y electrodomésticosNOM-024-SCFIEmpaques, instructivos, garantías, características eléctricas.
Extracto de vainilla y derivadosNOM-139-SCFIEtiquetado para distinguir extracto natural de sustitutos.
Materiales retardantes e ignífugosNOM-055-SCFIInformación comercial de materiales con inhibidores de fuego.
Pinturas, tintas y barnicesNOM-003-SSA1Advertencias sanitarias y riesgos de toxicidad.
Atún y bonita preenvasadosNOM-235-SEDenominación, peso drenado, país de origen.
Alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasadasNOM-051-SCFI/SSA1Etiquetado frontal (sellos), lista de ingredientes, fecha de caducidad.
Productos de papelería, herramientas de mano, etc.NOM-050-SCFIEtiquetado básico obligatorio (país de origen, datos del importador, instrucciones).
Bebidas alcohólicasNOM-142-SSA1/SCFI% alcohol, advertencias sanitarias, país de origen.
JuguetesNOM-015-SCFIEdad recomendada, advertencias de seguridad, leyendas precautorias.
CosméticosNOM-141-SSA1/SCFIIngredientes, datos del responsable, leyendas precautorias.
Aseo domésticoNOM-189-SSA1/SCFIComposición química, riesgos de uso, datos del fabricante/importador.
Masa, tortillas y tostadasNOM-187-SSA1/SCFIIngredientes, lote, fecha de caducidad y país de origen.

👉 Para conocer con precisión qué NOM corresponde a cada fracción arancelaria, siempre se recomienda consultar directamente el archivo del SNICE.

Tendencias internacionales y México

México no está aislado en materia de etiquetado. Las NOMs han evolucionado en diálogo con lo que ocurre a nivel global. El caso más emblemático es el del etiquetado frontal de alimentos y bebidas, donde México se convirtió en pionero al establecer un sistema de sellos de advertencia claros y visibles. Esa medida, que en su momento generó polémica, hoy es reconocida internacionalmente e incluso replicada en países como Chile, Perú y Uruguay.

Tendencias internacionales y México
Etiquetado frontal

Otra tendencia es la armonización de normas con estándares internacionales. En sectores como textiles, electrónicos y cosméticos, México ha alineado muchos de sus requisitos a los que marcan la Unión Europea o la FDA en Estados Unidos. Esto facilita el comercio exterior y asegura que los productos mexicanos puedan competir en otros mercados con menores barreras técnicas.

También se observa una tendencia hacia la sostenibilidad y transparencia ambiental. Cada vez más países exigen que los productos informen no solo sobre su composición o riesgos, sino también sobre su impacto ambiental. México avanza en ese camino, y es previsible que en los próximos años las NOMs integren con mayor fuerza este componente.

Beneficios para todos

Hablar de NOMs no es hablar de beneficios solo para la autoridad. Los consumidores se benefician porque reciben información veraz y pueden tomar decisiones más conscientes, protegiendo su salud y su economía. Las empresas se benefician porque, al cumplir, ganan credibilidad, diferencian sus productos y acceden a mercados internacionales con mayor facilidad. El país se beneficia porque tiene un mercado más ordenado, reduce riesgos sanitarios y fortalece su posición en el comercio global.

Hablar de NOMs no es hablar de beneficios solo para la autoridad. Los consumidores se benefician porque reciben información veraz y pueden tomar decisiones más conscientes, protegiendo su salud y su economía.

Un ejemplo claro está en los alimentos: el etiquetado frontal ha permitido que los consumidores identifiquen fácilmente productos con exceso de azúcar o sodio, mientras que las empresas se han visto motivadas a reformular sus productos para ofrecer versiones más saludables

En los textiles, la transparencia en composición y tallas ha fortalecido la confianza en marcas nacionales. Y en electrónicos, la obligatoriedad de garantías e instructivos ha reducido conflictos entre consumidores y fabricantes.

En suma, las NOMs de información comercial y etiquetado generan un círculo virtuoso donde todos ganan: el consumidor, la empresa y el país.

¿Quién vigila y cómo se sanciona?

El cumplimiento de las NOMs no queda al aire. Existen autoridades responsables de vigilar que se apliquen correctamente. La Secretaría de Economía, a través de la Dirección General de Normas, es la encargada de emitir y coordinar las NOMs de información comercial. La PROFECO supervisa que en el mercado los productos se vendan con etiquetas correctas y puede inmovilizar mercancías si detecta incumplimientos. En aduanas, la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) retiene productos cuando no cumplen con la norma que les corresponde. Y en temas sanitarios, la COFEPRIS juega un papel clave en productos como alimentos, cosméticos y bebidas alcohólicas.

Las sanciones varían según la gravedad. Pueden ir desde multas económicas, que en algunos casos representan un porcentaje significativo del valor de la mercancía, hasta la retención definitiva o decomiso de los productos. En comercio exterior, además, puede iniciarse un Procedimiento Administrativo en Materia Aduanera (PAMA), lo que implica no solo pérdida de mercancía, sino afectaciones legales para el importador.

El cumplimiento de las NOMs no queda al aire. Existen autoridades responsables de vigilar que se apliquen correctamente. La Secretaría de Economía, a través de la Dirección General de Normas, es la encargada de emitir y coordinar las NOMs de información comercial. La PROFECO supervisa que en el mercado los productos se vendan con etiquetas correctas y puede inmovilizar mercancías si detecta incumplimientos. En aduanas, la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) retiene productos cuando no cumplen con la norma que les corresponde. Y en temas sanitarios, la COFEPRIS juega un papel clave en productos como alimentos, cosméticos y bebidas alcohólicas.

En los últimos años, la vigilancia se ha endurecido. PROFECO realiza verificaciones constantes en puntos de venta, y en aduanas se han implementado sistemas electrónicos para cruzar la fracción arancelaria con la NOM correspondiente en tiempo real. Esto significa que el margen de incumplimiento es cada vez menor, y que cumplir desde el inicio es la única forma segura de operar en México.

El valor real de las NOMs de información comercial
Normas Oficiales Mexicanas NOMs
etiquetado e información comercial

Las Normas Oficiales Mexicanas de información comercial y etiquetado no son simples requisitos legales que deben cumplirse para “pasar aduana” o evitar una multa.

Representan una pieza fundamental en la forma en que México protege a sus consumidores, ordena su mercado y se conecta con las tendencias internacionales.

Gracias a estas normas, los consumidores cuentan con información clara y veraz para tomar decisiones de compra; las empresas logran competir en condiciones más justas y acceden a mercados internacionales; y el país refuerza su imagen de seriedad y confianza en el comercio global.

Más allá de la letra pequeña en el Diario Oficial de la Federación, el verdadero impacto de las NOMs está en la vida cotidiana: en la seguridad de un juguete, en la transparencia de una etiqueta de atún, en la confianza de que un cosmético contiene lo que promete, o en la advertencia de un alimento con exceso de azúcares.

Por eso, la invitación es doble: a los consumidores, revisar siempre las etiquetas como una herramienta de información y protección; y a las empresas, cumplir con las NOMs no como un trámite, sino como una oportunidad para generar confianza, evitar sanciones y abrirse camino en un mercado cada vez más competitivo.

En un mundo donde la transparencia y la seguridad son claves, las NOMs de información comercial son, sin duda, un pasaporte de confianza.

Comentarios

Deja un comentario

Descubre más desde VINCULUM

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo