¿Qué esta pasando con el programa IMMEX? Reglas, cambios y oportunidades

¿Qué está pasando con el programa IMMEX? Reglas, cambios y oportunidades

El programa IMMEX está atravesando uno de los momentos más intensos y determinantes de su historia. Lo que durante años fe visto como el motor silencioso de las exportaciones mexicanas: un esquema que permitía fabricar en México con eficiencia, atraer inversión extranjera y generar cientos de miles de empleos; hoy se encuentran bajo revisión, depuración y transformación profunda.

Suspensiones masivas, nuevas reglas, litigios con implicaciones millonarias, «Operación Limpieza», requisitos adicionales, cambios en el Decreto, avisos automáticos, IMMEX 4.0 y el factor nearshoring: todos estos elementos están convergiendo al mismo tiempo.

El programa IMMEX está atravesando uno de los momentos más intensos y determinantes de su historia. Lo que durante años fe visto como el motor silencioso de las exportaciones mexicanas: un esquema que permitía fabricar en México con eficiencia, atraer inversión extranjera y generar cientos de miles de empleos

En otras palabras, el IMMEX pasó de ser un programa estable y predecible… a ser un tema central en la agenda económica del país.

Pero más allá del ruido, hay una realidad que no puede ignorarse: el IMMEX sigue siendo el corazón de la manufactura mexicana y un pilar estratégico para que México mantenga su papel dentro de la cadena global de valor de Norteamérica. Lo que cambió es el nivel de exigencia. Y lo que está en juego es la competitividad industrial del país.

¿Qué es el programa IMMEX y por qué es tan importante para México?

El programa IMMEX (Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación) nació formalmente en 2026, cuando el gobierno federal decidió unificar y modernizar esquemas previos como el PITEX. La idea era sencilla en el papel: facilitar la importación temporal de insumos para fabricar en México, exportar al mundo y, con ello, atraer inversión extranjera, generar empleos y consolidar al país como una potencia manufacturera.

La lógica del IMMEX es que una empresa pueda importar temporalmente materias primas, parte, componentes, incluso ciertos activos, sin pagar el impuesto general de importación y, en muchos casos, sin pagar IVA ni algunos derechos antidumping o compensatorios, siempre y cuando esos bienes se utilicen en procesos de elaboración, transformación, reparación o servicios que terminen en exportación.

¿Qué es el programa IMMEX y por qué es tan importante para México?

Esto ha permitido que México se convierte en un nodo clave en cadenas globales de valor: automotriz, electrónica, electrodomésticos, textil, calzado, dispositivos médicos, entre muchas otras. Miles de empleos directos e indirectos dependen de que el IMMEX funcione bien y de que las empresas puedan operar con certeza jurídica.

Por eso, cualquier cambio en el programa no es un tema menor: afecta decisiones de inversión, planes de expansión, proyectos de nearshoring y hasta la competitividad de regiones enteras.

Actualidad 2025: los cambios más importantes del programa IMMEX

Si tuviéramos que describir el estado del IMMEX en 2025 en una frase, sería algo como: «depuración, endurecimiento y modernización, todo al mismo tiempo».

Por un lado, la Secretaría de Economía ha emprendido lo que ha llamado Operación Limpieza, vinculada al llamado Plan México. Dentro de esta estrategia, se han revisado empresas con programas IMMEX y se han detectado incumplimientos serios, desde omisión en reportes hasta uso indebido del esquema. El resultado: 670 empresas suspendidas del programa como parte de esta depuración, además del inicio de procesos de cancelación contra compañías señaladas por importaciones ilegales, incluidos casos del sector acerero.

Un foco importante han sido las empresas que no cumplen con presentar su reporte anual de operaciones, donde deben informar ventas totales y exportaciones del ejercicio fiscal inmediato anterior. Tan solo el 1 de junio de 2025 fueron suspendidas 416 empresas precisamente por no presentar este reporte. Es decir, una parte importante de las suspensiones no tiene que ver con fraude sofisticado, sino con obligaciones «administrativas» que muchos daban por sentado.

Actualidad 2025: los cambios más importantes del programa IMMEX

Al mismo tiempo, se han endurecido las condiciones en sectores considerados vulnerables al contrabando y la subvaluación, como el textil, la confección, el calzado y algunos productos electrónicos. Desde diciembre de 2024 se restringió la importación temporal de mercancías confeccionadas terminadas bajo IMMEX en capítulos 61, 62, 63 y ciertas subpartidas de la 94, permitiendo solo algunas fracciones que corresponden a cortes de tela, no a producto listo para vender.

A esto se suma la introducción de nuevos avisos automáticos de exportación para ciertas mercancías, como tequila o algunos equipos electrónicos y computadoras, con fines estadísticos. En papel suena razonable, pero en la práctica implica más trámites, más controles y la necesidad de que las empresas se adapten rápido para no frenar sus exportaciones.

En resumen: el IMMEX sigue vivo, pero está lejos de ser el esquema “relajado” que algunos conocieron hace años. Hoy está bajo lupa, con más candados, más datos que reportar y menos tolerancia al error o al descuido.

IMMEX 4.0: la modernización que viene

Mientras la autoridad estrecha la vigilancia, el sector privado no se ha quedado quieto. Desde índex nacional, por ejemplo, se ha impulsado la idea de un “IMMEX 4.0”: un rediseño del programa que lo lleve de ser solo un esquema fiscal-aduanero a convertirse en una plataforma moderna, digital y alineada a la industria 4.0.

La propuesta tiene varios componentes. Uno de ellos es estratificar a las empresas IMMEX, es decir, clasificarlas según su nivel de cumplimiento, trazabilidad, nivel tecnológico y relevancia real en comercio exterior. Hoy hay alrededor de 6,000 empresas con programa, pero menos de la mitad concentran la mayor parte de las exportaciones. La idea es distinguir a aquellas que son altamente confiables para darles beneficios diferenciados, trámites más ágiles y quizá menos fricción en verificaciones, mientras se depura a quienes usan el programa de manera marginal o riesgosa.

IMMEX 4.0: la modernización que viene
La propuesta tiene varios componentes. Uno de ellos es estratificar a las empresas IMMEX, es decir, clasificarlas según su nivel de cumplimiento, trazabilidad, nivel tecnológico y relevancia real en comercio exterior.

Otro eje es la digitalización y automatización. El control de inventarios del Anexo 24 ya era un paso importante, pero ahora la conversación va más allá: integración de sistemas, uso de inteligencia artificial para trazabilidad, automatización de reportes, cruces automáticos con pedimentos, facturas, avisos automáticos de exportación, etc. La meta: que el programa sea compatible con cadenas de suministro cada vez más complejas y tecnificadas.

Todo esto se conecta directamente con el nearshoring. Si México quiere aprovechar al máximo la relocalización de plantas que salen de Asia, necesita un IMMEX ágil, confiable y predecible. El concepto de IMMEX 4.0 es, justamente, un intento del sector de decirle al gobierno: “sí, estamos dispuestos a que nos exijan más, pero también queremos reglas claras, tecnología y procesos acordes a la realidad de 2025”.

Riesgos y amenazas actuales del IMMEX (2025)

Detrás de los anuncios políticos y las cifras de suspensiones hay riesgos muy concretos.

El primero viene de dentro: las empresas «fachada» y el uso indebido del programa. Durante años, algunas compañías se han escudado en el IMMEX para introducir mercancía terminada al país, simulando procesos de transformación o reparación, con el fin de evadir impuestos, cuotas compensatorias u otras regulaciones. Eso ha generado molestia en la industria nacional y ha dado argumentos al gobierno para apretar el esquema.

El segundo riesgo viene de fuera, de la interpretación fiscal. Un ejemplo emblemático es el caso de Samsung, que enfrenta un litigio con la Secretaría de Hacienda por presunta doble tributación en las llamadas transferencias virtuales: operaciones entre empresas IMMEX donde la mercancía se “exporta virtualmente” de una a otra, sin destinarse al mercado nacional y sin consumo interno. Cobrar IVA en esas operaciones rompe con el espíritu del programa, que está diseñado precisamente para facilitar estas cadenas productivas hasta la exportación final.

Aunque dentro de la Suprema Corte se han expresado posturas que consideran que gravar estas transferencias no es procedente, el simple hecho de que exista el litigio genera nerviosismo. Un criterio que valide el cobro de IVA en exportaciones virtuales podría sentar un precedente costoso, no solo para Samsung, sino para miles de empresas que utilizan el IMMEX de forma legítima.

A esto se suman propuestas de multas de hasta 300% del valor de la mercancía, mayor corresponsabilidad en las transferencias, y la posibilidad de perder certificaciones clave (como OEA o IVA-IEPS) por errores que antes se consideraban meramente administrativos, como un dato inexacto en un pedimento. Es un cambio completo de tono: de un esquema visto como “herramienta de fomento”, a uno mucho más orientado a la recaudación y a la sanción.

Reglas clave que toda empresa IMMEX debe cumplir en 2025

En este contexto, operar un IMMEX sin un control fino de cumplimiento es prácticamente jugar a la ruleta rusa. Hay obligaciones que ya no se pueden ver como “trámite de rutina”, porque se han convertido en criterios de suspensión directa.

Entre las reglas clave están:

  • Presentar el reporte anual de operaciones, donde se informa el total de ventas y exportaciones del ejercicio fiscal anterior. No hacerlo ya vimos que llevó a la suspensión de cientos de empresas en 2025.
  • Mantener el nivel mínimo de exportación: al menos el 10% de las ventas totales o un monto equivalente a 500,000 dólares. Si la empresa deja de exportar o su perfil se vuelve demasiado “doméstico”, el programa pierde sentido para la autoridad.
  • Contar con un sistema de control de inventarios automatizado (Anexo 24), que registre entradas, salidas, mermas, retornos y transferencias con precisión. La autoridad puede pedir acceso directo al sistema y comparar con pedimentos y reportes.
  • Demostrar rotación de inventarios superior a dos veces al año en ciertos casos, sobre todo cuando se buscan facilidades adicionales (como en el sector calzado). Esto es una forma de comprobar que las mercancías realmente se mueven y no quedan “congeladas” indefinidamente en el régimen.
  • Cuidar la calidad de la información en pedimentos y documentos: un dato mal capturado ya no se ve como un simple error de dedo; puede convertirse en un argumento para imponer sanciones o cuestionar la confiabilidad de la empresa.
Reglas clave que toda empresa IMMEX debe cumplir en 2025

En otras palabras: el IMMEX sigue siendo una gran herramienta, pero ahora exige un nivel de disciplina documental, tecnológica y operativa que muchas empresas no habían desarrollado porque, durante años, la fiscalización fue más permisiva.

Facilidades recientes: excepción temporal para el sector calzado

En medio de restringir, la autoridad también ha abierto una ventana de flexibilidad muy específica. A finales de octubre de 2025, la Subsecretaría de Industria y Comercio emitió un oficio con criterios y requisitos para aplicar el Anexo 1 del Decreto IMMEX en favor del sector calzado, particularmente para mercancías del Capítulo 64 de la TIGIE.

Facilidades recientes: excepción temporal para el sector calzado

De esta forma, se permite nuevamente la importación temporal de ciertos calzados y partes de calzado bajo IMMEX, siempre que se cumplan condiciones bastante estrictas. Hablamos de partidas que van desde calzado impermeable con suela y parte superior de caucho o plástico, hasta calzado con partes de cuero o materia textil.

Pero no es una carta blanca. Para acceder a esta facilidad, la empresa debe estar al corriente de sus obligaciones IMMEX, realizar exportaciones mensuales de al menos 500,000 dólares, demostrar que el 100% de los bienes importados bajo el programa tiene una rotación de inventarios superior a dos veces por año, y presentar un plan formal de sustitución de importaciones por producción nacional. Es decir, no basta con usar el esquema; hay que mostrar un compromiso de largo plazo con la industria mexicana.

El procedimiento implica enviar una promoción por correo a la autoridad, cumplir formalidades de reglas de carácter general, otorgar acceso al sistema de inventarios (Anexo 24) y acompañar la solicitud con documentación detallada: reportes de inventarios, cálculos de rotación por fracción arancelaria y un plan con diagnóstico, identificación de proveedores nacionales, estrategia de sustitución, metas, cronograma e indicadores.

Y algo importante: el beneficio no es permanente ni automático. Si la autoridad detecta incumplimiento o información falsa, puede retirar la facilidad sin perjuicio de otras sanciones. De nuevo, la constante es la misma: se abren puertas, pero solo para quien pueda demostrar que juega limpio y con control robusto.

Efectos económicos y geopolíticos del endurecimiento regulatorio

Todo esto no ocurre en el vacío. El IMMEX está en medio de un tablero geopolítico donde la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la revisión del T-MEC y la competencia de otras regiones del mundo se cruzan directamente con las decisiones regulatorias mexicanas.

Por un lado, el nearshoring ha puesto a México en una posición privilegiada: muchas empresas quieren producir más cerca del mercado estadounidense para reducir riesgos logísticos, depender menos de Asia y aprovechar las reglas de origen del tratado. Pero, por otro lado, la incertidumbre fiscal y las reglas cada vez más complejas pueden hacer que algunos inversionistas miren hacia Centroamérica, Sudamérica o incluso Europa del Este, donde encuentran incentivos competitivos y marcos regulatorios percibidos como más estables.

Efectos económicos y geopolíticos del endurecimiento regulatorio
El IMMEX está en medio de un tablero geopolítico donde la guerra comercial entre Estados Unidos y China

Si a eso se suman criterios fiscales que se sienten agresivos (como la idea de gravar las transferencias virtuales) y sanciones que pueden alcanzar varios cientos por ciento del valor de las mercancías, el mensaje que percibe el inversionista puede ser contradictorio: por un lado, un país que presume de ser plataforma manufacturera; por otro, un régimen que se endurece y parece desconfiar incluso de las empresas que usan el programa de forma legítima.

El reto para México está en encontrar un equilibrio: combatir el contrabando y las empresas fachada, sin matar la competitividad del régimen ni mandar la señal de que operar aquí es más riesgoso que en otros países que compiten por los mismos proyectos de relocalización.

¿Qué deben hacer las empresas IMMEX para no ser suspendidas o canceladas?

En este panorama, la estrategia no puede ser seguir “como siempre” y esperar no llamar la atención de la autoridad. Hoy, ser una empresa IMMEX implica tomarse muy en serio el cumplimiento y la trazabilidad.

Eso pasa por reforzar varias capas: desde lo básico, como asegurarse de que el reporte anual se presente en tiempo y forma, hasta lo más sofisticado, como mantener un sistema de inventarios realmente confiable, que cuadre con los pedimentos y con la operación real. También implica revisar con lupa la información que se captura, capacitar al personal de comercio exterior y logística para que entienda la relevancia de cada dato, y hacer auditorías internas periódicas para detectar desvíos antes de que lo haga la autoridad.

Otro punto clave es ordenar el uso de transferencias virtuales.

Son una herramienta muy útil para integrar cadenas productivas, pero también están bajo el reflector. Documentar adecuadamente cada movimiento, asegurar que exista sustancia económica y que las operaciones se reflejen correctamente en los sistemas es esencial para defenderse ante cualquier revisión.

¿Qué deben hacer las empresas IMMEX para no ser suspendidas o canceladas?

Y, más allá de la operación diaria, es buen momento para algo que muchas empresas postergan: elevar el nivel estratégico del área de Comercio Exterior. En demasiados casos, las decisiones que impactan directamente al IMMEX se toman desde compras o finanzas sin consultar a quienes gestionan el programa, y la información les llega tarde. En 2025, eso ya no es sostenible: comercio exterior tiene que sentarse en la mesa grande, porque de su gestión depende la continuidad del negocio.

Impacto del IMMEX en sectores clave

El IMMEX no afecta a todos por igual. Hay sectores para los que es prácticamente el corazón de su modelo de negocio.

En el sector automotriz, por ejemplo, la importación temporal de componentes, motores, transmisiones y sistemas electrónicos es esencial. Las plantas de ensamblaje y sus proveedores de primer y segundo nivel han construido toda su operación sobre esquemas como IMMEX, PROSEC y reglas de origen del T-MEC. Cualquier cambio en la interpretación de las transferencias, el IVA o la rotación de inventarios puede tener un efecto inmediato en costos y en decisiones de dónde localizar una nueva línea o modelo.

En la electrónica y los electrodomésticos, casos como Samsung muestran lo delicado del equilibrio. Las plantas que producen pantallas, equipos de cómputo o refrigeradores para exportación dependen de cientos de partes importadas que viajan entre distintas empresas IMMEX antes de llegar al producto final. Si cada movimiento intermedio se vuelve susceptible de cobro de IVA o de sanciones por detalles formales, el atractivo de producir aquí se erosiona.

La industria textil y de confección ha sido uno de los focos principales de la Operación Limpieza. Ahí, el uso del IMMEX para traer prenda terminada simulando procesos de valor agregado fue una práctica recurrente. Las restricciones recientes a la importación temporal de mercancía confeccionada terminada bajo IMMEX buscan justamente cortar ese uso abusivo y obligar a que el esquema se use para lo que fue creado: transformar, no solo revender.

Impacto del IMMEX en sectores clave
Sector automotriz
Electrónica y electrodomésticos
Industria textil y de confección
Sector calzado

El sector calzado está en un punto intermedio: fue afectado por medidas contra el contrabando y la subvaluación, pero también ha recibido una facilidad temporal para importar bajo IMMEX ciertas fracciones de capítulo 64, siempre que se cumplan condiciones estrictas y se demuestre un plan serio de sustitución de importaciones.

En todos los casos, el mensaje es el mismo: el IMMEX sigue siendo clave, pero ya no puede usarse como un salvavidas genérico; cada industria está llamada a demostrar que lo usa de forma legítima y estratégica.

¿Conviene seguir operando bajo IMMEX en 2025?

Con todo lo anterior, es normal que directores generales y financieros se pregunten si sigue siendo buena idea mantener el IMMEX o si los riesgos y la carga administrativa ya no compensan.

La respuesta, en la mayoría de los casos, sigue siendo que sí conviene, pero con condiciones. El ahorro en aranceles, IVA y otros conceptos, sumado a la posibilidad de integrar cadenas globales de suministro, sigue siendo muy relevante. Para muchas empresas, renunciar al IMMEX significaría un incremento de costos que las dejaría fuera de competencia frente a otros proveedores globales.

Sin embargo, el costo de mantenerlo ya no es solo el del trámite inicial. Ahora incluye inversión en sistemas (Anexo 24 robusto y bien integrado), capacitación continua, posible apoyo externo para auditorías de cumplimiento, y un nivel de disciplina documental mucho más alto que antes. Para algunas empresas pequeñas que apenas exportan y que no tienen estructura para soportar ese nivel de exigencia, el IMMEX puede dejar de ser rentable.

Al final, cada compañía tiene que hacer su propio balance: cuánto ahorra realmente gracias al IMMEX, cuánto le cuesta cumplir bien, qué tan expuesta está a riesgos de interpretación fiscal o errores internos, y qué tanto ese programa es estratégico para su modelo de negocio o solo un “plus” que se adoptó cuando todo era más sencillo.

¿Conviene seguir operando bajo IMMEX en 2025?
Para muchas empresas, renunciar al IMMEX significaría un incremento de costos que las dejaría fuera de competencia frente a otros proveedores globales.

IMMEX vs otros programas de fomento

El IMMEX no es el único instrumento disponible, y eso también forma parte del análisis de estrategia.

A diferencia de programas como PROSEC, que permiten importar con arancel preferencial ciertos insumos para industrias específicas sin necesidad de exportar todo, el IMMEX se basa en la lógica de importación temporal con destino exportador. Es ideal cuando gran parte de la producción sale del país, pero puede perder sentido si el mercado doméstico empieza a tener más peso.

La Regla Octava ofrece esquemas para importar mercancías con arancel distinto al ordinario, generalmente bajo condiciones específicas y para sectores definidos. Puede ser útil en ciertos nichos, pero no sustituye la amplitud ni la flexibilidad del IMMEX para grandes operaciones de maquila.

Por su parte, la certificación OEA (Operador Económico Autorizado) no es un programa de fomento en el sentido clásico, pero sí ofrece beneficios en términos de facilitación aduanera, reducción de revisiones y reconocimiento internacional como socio confiable. Sin embargo, su obtención y mantenimiento también exige un nivel alto de control interno.

En realidad, muchas empresas combinan IMMEX con PROSEC, OEA y certificaciones IVA/IEPS para armar un ecosistema de facilidades. Lo que está cambiando en 2025 no es tanto el mapa de programas disponibles, sino el mensaje: solo las empresas que puedan demostrar control, trazabilidad y cumplimiento consistente podrán seguir aprovechándolos sin vivir en modo «incertidumbre permanente».

¿Cómo afecta el IMMEX a las PYMES y grandes corporativos?

No es lo mismo hablar de IMMEX para una multinacional con plantas en varios estados, que para una empresa mediana que apenas empieza a exportar. Sin embargo, ambas están bajo el mismo paraguas normativo.

Para las grandes corporaciones, el reto es más de complejidad que de recursos. Tienen departamentos completos de comercio exterior, fiscal y legal, y pueden invertir en sistemas de clase mundial para cumplir con Anexo 24 y auditorías internas. Pero también son las más visibles para la autoridad y las que suelen estar en el centro de casos emblemáticos cuando se discuten interpretaciones fiscales.

Para las PYMES, el IMMEX puede ser la puerta de entrada a las cadenas globales de valor, pero también un desafío. Implementar un sistema de control automatizado de inventarios, comprender a fondo las obligaciones y sostener el cumplimiento año tras año no siempre es fácil.

¿Cómo afecta el IMMEX a las PYMES y grandes corporativos?

Aquí es donde los errores de forma (no presentar el reporte anual, datos mal capturados, desconocer un cambio en reglas) pueden ocasionar suspensiones que afectan gravemente su operación.

La tendencia, por tanto, apunta a que las PYMES que quieran aprovechar el IMMEX tendrán que profesionalizarse más rápido: buscar asesoría especializada, invertir en herramientas adecuadas, capacitar a su personal y, en algunos casos, evaluar si les conviene participar como proveedores dentro de cadenas IMMEX encabezadas por empresas más grandes, en lugar de pedir el programa directamente.

¿Qué esperar para 2026 con el T-MEC?

La revisión del T-MEC prevista para 2026 será un punto de inflexión para todo el ecosistema de manufactura en México. Estados Unidos y Canadá ya han dejado ver que analizarán con lupa temas como reglas de origen, cumplimiento laboral, subvaluación, triangulación de mercancías y la forma en que México controla sus programas de fomento, especialmente el IMMEX.

¿Qué esperar para 2026 con el T-MEC?

En este contexto, el IMMEX podría convertirse en un activo estratégico… o en un foco de presión.

Si México llega a la revisión con un programa depurado, transparente y tecnológicamente sólido (un IMMEX 4.0 funcional, con empresas confiables y cadenas de suministro trazables) podrá argumentar que está contribuyendo a la competitividad de Norteamérica y que merece seguir operando con las reglas actuales o incluso con mayores facilidades.

Pero si el programa continúa enfrentando señales de incertidumbre fiscal, criterios agresivos de recaudación, empresas «fachada», abusos en transferencias virtuales o inconsistencias en el retorno de mercancías, es muy posible que Estados Unidos presione para limitar su alcance o imponer requisitos adicionales.

Y aquí está lo clave: la revisión del T-MEC no será sólo un ejercicio técnico; será un espacio donde cada país defenderá su modelo de competitividad. En ese tablero, el IMMEX puede ser la carta fuerte de México… o la pieza que deje dudas sobre la seriedad del país para integrarse plenamente en un bloque productivo regional.

El IMMEX no desaparece, pero sí cambia

El IMMEX no está en riesgo de desaparecer. Su importancia económica es demasiado grande: sostiene exportaciones, empleos, inversiones y una parte esencial de la manufactura nacional. Pero lo que sí está cambiando es el tipo de empresa que puede operar bajo este régimen sin vivir en incertidumbre.

La nueva era del IMMEX exige disciplina. Exige sistemas robustos, documentación impecable, controles internos reales, transparencia operativa y equipos de comercio exterior capaces de anticiparse a los cambios. Exige, también, comprender que la autoridad ya no tolerará el uso incorrecto o la simulación, porque eso pone en riesgo la reputación de todo el programa.

El IMMEX no desaparece, pero sí cambia

Por eso, la pregunta ya no es si conviene tener un IMMEX, sino si la empresa está preparada para operarlo con el nivel de profesionalismo que no hay demanda. Quienes asuman ese compromiso podrán aprovechar los beneficios del nearshoring, consolidarse como proveedores confiables y posicionarse estratégicamente dentro de la cadena de valor de Norteamérica.

Los que no lo hagan… simplemente quedarán fuera del juego.

En 2025, el IMMEX no se extingue: evoluciona. Y en esa evolución, las empresas mejor preparadas no sólo sobrevivirán, sino que tendrán la oportunidad de crecer como nunca.

Comentarios

Una respuesta a “¿Qué está pasando con el programa IMMEX? Reglas, cambios y oportunidades”

  1. […] Empresas IMMEX, por la frecuencia y complejidad de sus operaciones. […]

    Me gusta

Deja un comentario