¿Qué es un suplemento alimenticio?
Se trata de productos formulados a partir de hierbas, extractos de origen vegetal, alimentos tradicionales que han sido deshidratados o concentrados de frutas. Estos pueden contener, de manera opcional, vitaminas o minerales, siempre que su contenido no exceda los límites máximos permitidos. Su presentación puede ser en distintas formas de administración oral, tales como cápsulas, tabletas, polvos, suspensiones, soluciones u otras formas farmacéuticas similares.
Su objetivo de consumo se limita únicamente a aumentar, complementar o sustituir alguno de los nutrimentos que normalmente se obtienen mediante la alimentación cotidiana, es decir, a través de los alimentos y platillos que forman parte de la dieta diaria.
Los suplementos alimenticios pueden aportar nutrimentos como proteínas, grasas, carbohidratos, así como vitaminas y minerales.
Estos productos no están destinados a diagnosticar, tratar, curar, prevenir enfermedades, ni a provocar efectos relacionados con la pérdida de peso o talla, ni a tener fines afrodisíacos, entre otros usos terapéuticos.
¿Cuál es la diferencia entre suplemento y medicamento?
Un suplemento alimenticio tiene como finalidad aportar o reforzar la ingesta de nutrimentos en la dieta, como vitaminas, minerales, proteínas, extractos de origen vegetal o hierbas. Su uso no está orientado a la prevención, diagnóstico, tratamiento o curación de enfermedades.
Por su parte, un medicamento es un producto sujeto a regulación sanitaria que está destinado a generar un efecto terapéutico, preventivo o curativo, y para su comercialización debe contar con un registro sanitario emitido por COFEPRIS.
Cuando un suplemento alimenticio incluye en su etiquetado declaraciones con efectos terapéuticos, puede ser considerado legalmente como un medicamento, lo que conlleva el cumplimiento de disposiciones regulatorias considerablemente más rigurosas.
¿Qué ingredientes están prohibidos?
En México, existen catálogos específicos de ingredientes cuya utilización está prohibida, así como valores máximos permitidos para la ingesta diaria de vitaminas y minerales. La revisión del etiquetado permite detectar posibles incumplimientos y reducir el riesgo de sanciones, inmovilizaciones o alertas sanitarias.
¿Puedo usar frases como «ayuda» o «fortalece»?
Los suplementos alimenticios no deben incluir mensajes que atribuyan propiedades de prevención, tratamiento, curación o rehabilitación de padecimientos. El uso de frases como “disminuye el estrés”, “mejora las defensas” o “favorece la reducción de peso” puede derivar en que la autoridad sanitaria clasifique el producto como medicamento, lo cual implica cumplir con un marco regulatorio completamente diferente ante COFEPRIS.
¿La etiqueta debe estar en español?
La información obligatoria debe presentarse en idioma español. Aunque es posible incorporar otros idiomas de manera complementaria, siempre que estos no reemplacen, interfieran ni dificulten la visibilidad del contenido exigido por la normativa sanitaria vigente en México.
¿Se emite algún documento oficial?
Para los suplementos alimenticios, únicamente se lleva a cabo una revisión técnica del etiquetado conforme a la legislación sanitaria vigente. No se expiden Constancias ni Dictámenes, ya que estos productos no cuentan con una Norma Oficial Mexicana específica que les sea aplicable.
¿Dónde puedo consultar qué plantas están prohibidas para su uso en suplementos alimenticios?
Las plantas prohibidas o con restricciones se encuentran en el Acuerdo mediante el cual se establecen las plantas permitidas o no permitidas para su uso en tés, infusiones, aceites vegetales comestibles y suplementos alimenticios, emitido por la Secretaría de Salud y COFEPRIS. En este documento se incluyen tres clasificaciones relevantes:
- Plantas cuya utilización está totalmente prohibida en suplementos alimenticios.
- Plantas que solo pueden emplearse bajo ciertas condiciones y deben incluir leyendas precautorias específicas, por ejemplo, “No consumir durante el embarazo”.
- Plantas con toxicidad identificada o no plenamente evaluada, cuyo consumo puede representar un riesgo para la salud.
La revisión detallada de cada ingrediente de la formulación es fundamental para verificar si se encuentra dentro de alguno de estos supuestos y así evitar rechazos del producto, sanciones o medidas sanitarias por parte de la autoridad.
¿Qué tipo de palabras o afirmaciones pueden usarse en la promoción de suplementos en redes sociales y publicidad?
Los suplementos alimenticios no pueden promocionarse como si fueran medicamentos. No está permitido decir que sirven para curar, prevenir o tratar padecimientos. Expresiones como “ayuda a quitar el dolor” o “combate la ansiedad” pueden ocasionar multas o acciones por parte de COFEPRIS. La información publicitaria debe ser comprensible y no generar confusión en las personas consumidoras.
¿Existen restricciones para el uso de imágenes corporales en el etiquetado de suplementos alimenticios?
En los suplementos alimenticios no se permite usar imágenes de órganos, partes del cuerpo humano ni gráficos que hagan pensar que el producto tiene efectos en la salud o funciones terapéuticas. Este tipo de elementos puede interpretarse como una forma de atribuirle beneficios que no están permitidos para esta categoría de producto.
De igual forma, no está autorizado incluir textos que indiquen que el suplemento cubre necesidades nutrimentales completas o que puede reemplazar una comida.
Estas limitaciones están señaladas en la Guía de Etiquetado de Suplementos Alimenticios publicada en mayo de 2022 por COFEPRIS y la Secretaría de Salud, la cual puede consultarse directamente en el sitio oficial de COFEPRIS.